martes, 4 de diciembre de 2012

Tu non impari mai un cazzo, vero?

É vero! 

Domingo 2 de diciembre. Exactamente ése día terminó todo. Qué triste, ¿no? él me confirmó todo lo que venía escribiendo desde hace dos años en este blog. Y que por unos momentos de ciega alegría ignoré por embrazarme a la belleza de un falso amor. 

Qué triste que todo durara unas pocas semanas. Que se basara en la adrenalina de la experimentación y no realmente de amor verdadero. Que pasé de ser la única, la más especial a... una más del montón. Estuve en una de esas batallas contra los recuerdos en donde, desafortunadamente, una siempre lleva las de perder. Porque los recuerdos son más poderosos, son los que nos forjaron a ser lo que somos hoy y que, hasta cierto punto, nos hace añorar el pasado con tanto fervor. No digo que recordar sea malo... el problema, creo yo, es que esos recuerdos nos absorban a un estado en donde no queramos seguir adelante para darnos cuenta finalmente que se han ido. 

Ya no somos los que solíamos ser. Ella ha cambiado, así como tú y como yo. Desgraciadamente estoy casi segura de que ella te ha olvidado y mientras tanto tú vives añorando recuerdos. Es tanto tu deseo por volver al pasado que descuidaste lo más precioso que podías tener en el presente. Que tenías a alguien que podía darte todo porque te amaba. 

Cuando recién sucedió la tristeza me absorbió en un punto en donde lo único que deseaba era venganza. Una venganza sutil disfrazada de falsa incondicionalidad, porque precisamente esa incondicionalidad es la que a largo plazo te enamoraría. Sería precisamente lo que ella, ni ninguna te ha dado. ¿Y luego qué pasaría? Te daría el mismo golpe bajo de decirte que he seguido con mi vida y que ya te olvidé. Cuando, mientras tanto, tú seguirías lamentándote el por qué no me trataste como debiste hacerlo en su momento. ¿Qué dulce venganza, no? Cruel, fría, despiadada. 

Pero hoy, ya no estoy tan segura de ello. Y es que es probable que con mi falsa incondicionalidad vuelva a caer en las garras de tu amor. Porque vamos, eres precisamente el chico que los dramas y las historias de amor: perfecto por fuera, albergando por dentro sentimientos de los más puros por alguien que ya siguió con su vida. Eres de esos que buscan en otras mujeres el reemplazo del primer amor. Eres un perfecto manipulador. Ilusionas, engañas, y luego abandonas. Y abandonas justo en el momento en que las personas han decidido que te aman. 

Dices que ella es cruel pero creo que solamente te está devolviendo eso que le has hecho tanto a ella como a tantas más. Ya no sé hasta qué punto el destino está siendo injusto contigo y hasta qué punto te está pagando con la misma moneda. Ilusamente yo pienso que la segunda es la causa... porque a mí el destino me ha pagado con la misma moneda todas mis malas acciones en el pasado. Hoy tomo esto que sucedió como una deuda saldada de una situación similar, con otro chico, donde yo fui la perpetradora imperdonable.

¿Hoy querré venganza? No lo sé. Quizá la venganza más satisfactoria sea mostrarle cómo avanzo en mi vida sin él y demostrarle que en brazos de otro seré una persona feliz. Incluso no importa si nadie está a mi lado en estos momentos, porque nada es mejor que salir adelante por una misma. La experiencia me ha enseñado que es la manera más sana de crecer, sin ser dependiente del humor de los demás.

Noviembre fue uno de los meses más tristes y desesperados para mí. El olvido comenzó precisamente en noviembre 2. En un mes, tal y como me dijeron, fue el plazo que le di para que finalmente se dieran las cosas como tenían que darse. No me esperaba un desenlace muy diferente al de ahora, pero tampoco esperaba que se diera tan pronto y por situaciones más dramáticas a las que mi cabeza forjó. Por primera vez, la realidad sobrepasa al dramatismo de mi cabeza. Y por ello estoy más decidida a ser la perra maldita que he visto en mí tantas veces en mi imaginación. 

Porque ya no me importa. Sinceramente, la persona que me ame de verdad podrá ver que, debajo de esa apariencia existe alguien que en el fondo es una persona que ama con todas las de la ley.   

viernes, 23 de noviembre de 2012

Entendimiento


Ya sé, comprendo perfectamente lo que estás haciendo. 


Pensé que podía ser completamente sincera contigo pero sospecho que me equivoqué. Tengo la leve impresión de que aún crees que no soy lo suficientemente madura para darme cuenta de la situación. 


Sé que piensas que quizá estaré perdiendo mi individualidad estando a tu lado, pero es un hecho, al menos para mí, que amarte no implica que pierda mi esencia o mi capacidad de discernir entre el deber y el placer.


He amado intensamente en mis relaciones pasadas, pero créeme que esta vez, la prioridad en mi vida son mis planes a futuro, mi carrera, mi independencia. Quizá seas parte de mis planes, pero no eres el centro de mi vida. Con mucho dolor he aprendido que el único centro que debe existir en mi mundo soy yo. Porque no se puede confiar en nadie, ni siquiera en aquellos a quienes tanto se ama. 


Te he dicho lo que siento, ¿aún así te atreves a dudar de mí? La distancia no va a provocar que deje de sentirte, de anhelar tocarte y besarte. 


A pesar de que no te mencione mis sentimientos a cada momento, es un hecho que ellos no se han ido. 


Y hoy, hoy me siento en la confianza de aceptarlo.  No a ti, evidentemente, porque provocaría que te alejaras aún más, pero no necesito decírtelo. Basta con que yo misma acepte mis sentimientos.

Te amo. Tan sencillo como eso.

viernes, 16 de noviembre de 2012

Deseo

Deseo aclarar malentendidos y decirte que te quiero. Demasiado. Y que te extraño. Demasiado. 


¿Por qué no podemos hablar de frente, como los adultos centrados que pensábamos ser? 

viernes, 9 de noviembre de 2012

Miedo

Hoy, desde hace mucho tiempo tengo miedo. Después de tanto tiempo, lloré y por culpa de un hombre. Y la falta de claridad en el porvenir no hace más que acrecentar este sentimiento de incertidumbre y pesar.


No he hablado con él en una semana. Quizá suene poco, pero para mí cada día fue eterno. Pensé, inmediatamente que quizá algo le había pasado porque, a pesar de que sabía que había leído mis mensajes, no me contestaba. ¿Qué pasaba? La duda me quitó el sueño por todos estos días. 


También, como pocas veces pasa, la duda me carcomía al punto en que creo que durante esta semana descuidé por completo la escuela. Incluso ahorita siento que si me fue mal en estos dos exámenes, poco me importaría.


Me habló y me dijo que no había estado contestando los mensajes que le envié porque estaba deprimido... que le costaba expresarse cuando estaba deprimido.

Mi primera reacción fue de enojo: si tan sólo me hubiera escrito antes, al menos hubiera tenido la calma de saber que estaba bien, que nuestra interrupción a nuestra eterna conversación era simplemente por un estado interior suyo. Y luego me sentí mal, porque, en vez de ayudarlo a salir, probablemente lo habría hundido más de lo que ya estaba. Mi corazón lloraría si hubiese sido yo la provocadora de ese acontecimiento.


Luego, ya en mi soledad pensé: yo también tuve unos días difíciles esta semana. Algunas "amigas" me demostraron abiertamente que no lo eran, causándome solamente más incomodidad y desdicha. Anduve en exámenes y poco pude concentrarme. Gente de la que me quiero alejar se acerca, mi mejor amiga estaba demasiado ocupada como para apoyarme en ella... sé que todo esto hubiera sido nada si él hubiera estado conmigo, pero tuve que aguantar, adjunto a su ausencia, todo lo demás. Mi humor se convirtió en una maraña horrible de pensamientos fatalistas y desamor.


Ya al menos estoy tranquila de que él está bien. Pero mi miedo persiste, y es el miedo a que la distancia nos separe... y me deje. No podría hacer nada al respecto si él así lo decide, pero apenas estaba disfrutando de nuestra relación, como para que repentinamente se vaya. Lo quiero mucho. Le diría lo que he querido decirle de no ser porque esas palabras solamente se pueden decir mientras se tiene a la persona enfrente, pero no quiero que me corte la oportunidad antes de siquiera haber intentado estar juntos de verdad. Lo quiero, y no quiero que se vaya.


Espero pronto recupere su buen humor y esté bien. Por él y por mí. Porque, como le dije, si él está mal yo lo resiento más.  Y que de nuevo, me diga cuánto me quiere. Porque yo a él lo adoro.



"The scariest thing about distance is that you don’t know whether they’ll miss you or forget you."

domingo, 4 de noviembre de 2012

Silencio

¿No te pasa? Que escuchas a la gente hablar y hablar, y lo único que quieres es que se callen... porque cada palabra, cada sonido que emiten es como un martilleo incesante en tu cabeza, que no te deja pensar con claridad.

Otra vez, personas estúpidas abren su asquerosa boca para esparcir tonterías. Sentimientos falsos y mentiras que victimizan al punto en el que la propia víctima termina siendo la culpable, la irrazonable, la única razón que impide la felicidad.  

Quiero que se callen, todos, de una vez por todas. 

Creo que la sordera no vendría mal, después de todo.

sábado, 3 de noviembre de 2012

Por siempre primavera - Primer borrador

Esta historia como tal no tiene un inicio ni un final. Es como una serie de eventos cíclicos que se repiten una y otra vez, donde no sabes si un evento es causa o consecuencia de uno posterior, porque ése último vuelve a ser preponderante y decisivo para dicha repetición. He de suponer, y con ello intuyo que el lector lo ha considerado evidente, que hubo algo que hizo meterme dentro del círculo... sin embargo, no tengo un panorama claro que me permita establecer un comienzo. Para mi memoria y mi perspectiva, un día cualquiera el destino (o el libre albedrío, para aquellos no creyentes) me hizo entrar en la maraña que aquí mismo describo.

Odiaba el frío. Para mí, un lugar ideal era aquél en donde nunca existiera el frío como tal. Aunque, tampoco diría que el calor extremo me resultaba un placer acogedor. Los días nublados, lluviosos y con una ligera frescura en el ambiente me resultaban ideales. Como los días de primavera. 

Apenas y terminó el verano en mi país, decidí comprar el primer boleto de avión al sur. Al sur; donde las manecillas del reloj giran en sentido inverso al convencional. Aquél lugar en donde otoño no era otoño y en donde, cuando aquí acaban las cosas, allá comienzan. En el sur también existen otoños e inviernos, sin embargo es el momento en el que puedo marcharme sin mayor remordimiento.

Cabe resaltar que mi razón para ir no era solamente el clima. Allá se encontraba mi amor, mi dicha, y mi felicidad. Ése, al que adoraba con locura. Por supuesto, él era una de las razones por las cuales siempre había un calor acogedor en mi vida, a pesar de la distancia. 

¿Cómo lo conocí? Me resulta insulso pensarlo, porque de esa primera vez jamás pensé que fuera a convertirse en lo que de pronto se ha convertido en mi vida. El primer comentario que me hizo, después de un acercamiento tan brusco y poco elaborado, estaba relacionado a una vulgaridad que hoy en día, para mí, no tiene nada de vulgar. Con una expresión tan burda y directa, se dirigió a mí para decirme tan insolentemente que deseaba que tuviéramos relaciones sexuales. No podría decir que en ese entonces no me hubiese espantado, porque me consideraba inocente y muy poco sabia respecto a la vida... no obstante ese tipo de comentarios, suyos al menos, más que asustarme me causaron curiosidad, ya que era el primero en atreverse a decirme algo por el estilo tan abiertamente y fuera de lugar. Contrariamente a las expectativas ajenas, le sonreí y le dije que no me parecía nada mal la idea. También sonrió. Y entonces me di cuenta que su plan malévolo de acercarse y dejar un impacto en mí había dado los resultados esperados.

Conociéndolo, me fui dando cuenta que su interés por mí pasaba a un nivel más allá del casual que quiso aparentar la primera vez. Al parecer, había esperado el momento e incluso había sopesado la posibilidad de que podría resultarme pesado o molesto. Y por ello, contuvo su personalidad tan característica conmigo. Un poco, al menos.

Pero precisamente a mí me llamaba la atención por ello: por su personalidad.

jueves, 1 de noviembre de 2012

Calaveras literarias

El título de la entrada hace alusión a una de las tradiciones que más me gustan del día de muertos. Son irreverentes, insultantes y muy divertidas, con un poco de crítica social y sobre todo, características del humor de los mexicanos ante situaciones que no siempre son las mejores.

En fin, la siguiente entrada poco tiene que ver con ello. En realidad, sólo quería plasmar en este momento algunas palabras que quiero escribirle, pero que por verguenza a parecer pesada o desesperada, no me atrevo a decirle hasta mañana, al menos. Quizá y ya plasmándolo como es debido me detenga sólo para evitar espantarlo. Tengo miedo de llegar a un estado que pueda parecerle excesivo, que empiecen las limitaciones. No lo quiero, pero tengo que sacar del corazón todo lo que él contiene. 

En fin, aquí va.


Sé que queremos separar la emoción de la razón. Que tratamos de poner nuestros sentimientos como un ente aparte para que ellos no nos nublen el raciocinio y el buen criterio. Pero muchas veces es difícil separar del cuerpo, como una entidad ajena, aquello que se siente en el corazón y en el alma. Pero a pesar de las limitaciones evidentes, yo no puedo dejar de sentir esto que me acelera el corazón cada que hablo contigo. Y que me cambia el ritmo de la respiración cuando me escribes. Y que me hace pensarte en los momentos más extraños y curiosos. 


Te quiero, muchísimo. Quizá te lo habré repetido para este momento demasiadas veces. Quizá consideres incluso hasta monótona la expresión, de tanto que te lo he dicho. ¿Pero sabes? Cada que la digo es porque de verdad me nace, y porque de verdad lo siento.


Me haces sonreír cada que pienso en ti. Aguardo las horas necesarias para poder cruzar palabras y otra vez, vertirte mi corazón y mis sentimientos. Por supuesto que durante todo el día, tanto tú como yo llevamos a cabo múltiples actividades que sólo nos incumben a nosotros y a todas esas otras personas que también forman parte importante en nuestra vida. Pero, al menos, en esos momentos en donde estoy conmigo misma, en mi propio rincón privado de mi mente, te pienso, y te pienso junto a mí.

Te quiero, no sabes cuánto. A pesar de que llevemos poco tiempo realmente "juntos" (y lo pongo entre comillas porque ya sabes la razón que me impide usar esa palabra en toda su expresión), para mí siempre has estado desde el momento en que te conocí. Tengo más de cuatro, quizá incluso cinco años de conocerte. Y siempre me has gustado. Me has gustado en todas tus facetas, pero hoy me gustas más, mucho más. Y es que he crecido. Y tú también lo has hecho.


Hoy veo las posibilidades más reales que nunca. Será porque he dejado de ser una adolescente y sé que puedo lograr todo aquello que deseo, si realmente me lo propongo. Creo que, proponiéndomelo, no tardaría mucho en llegar a tu lado... pero es evidente que no será lo mejor ni para ti ni para mí. Sé que, más allá del cariño que sintamos, lo primordial es el bien propio y el del otro. Y que si hoy mi impulso me hiciera correr a ti, estaría huyendo de lo que es mejor para ambos.


No falta mucho tiempo en realidad. Sé que eventualmente tendré el privilegio de tocarte, sentir tu esencia y tu calor. Tan sólo deseo que, por favor, sepas ser paciente para esperarme. Yo lo haré. Estoy segura de que lo haré. Sólo no quiero perderte en el proceso, como lo hemos hecho algunas veces en estos últimos cinco años. Gracias a dios, siempre hemos vuelto a estar juntos. Pero esta vez resentiría mucho más tu partida. Espero no te vayas.

Te quiero, te quiero mucho. No me atrevería a agregar más a estas palabras porque creo que el resto de mis sentimientos sólo podrían ser expresados de manera personal y única.

lunes, 29 de octubre de 2012

Como una loca

Me estoy volviendo loca. Han pasado unos días, una semana apenas y he hablado poco o casi nada con él. La espera me pone ansiosa, me estresa, me desespera... como si me faltara algo para que mi día esté bien y le pueda dar un cierre con tranquilidad.


Me estoy muriendo por escribirle. Por decirle cuánto le quiero y por poder contarle todo aquello que me ha hecho feliz estos días, lo que me ha hecho enfurecer y sobre todo, en mencionarle todos esos detalles que me hacen pensarle. Lo hice hace poco en un momento de desinhibición alcohólica, pero aún así me contuve. Tuve miedo de "espantarlo" o resultar molesta si seguía escribiéndole, y aún así lo hice unas veces más cuando, por azares del destino, cruzamos por unos ínfimos segundos nuestras presencias. 

Lo extraño, lo extraño mucho. Más ahora en que las cosas han salido pésimas. Quiero que sea él el que, con una palabra hermosa, que me hace suspirar, me haga olvidarme de mis penas. Igual las penas se irán tarde o temprano, pero qué mejor que temprano si en el proceso se encuentra a esa persona que tanto quiero.


No digo que no pueda vivir con ello. Puedo hacerlo. Pero ello me provoca un vacío molesto que no puedo llenar tan fácilmente.  Inconscientemente yo también siento que te necesito. Y no sabes cuánto.

Te quiero. Te quiero mucho. Por favor, vuelve pronto.

Queja

Bueno, ¿cuándo no es una queja? Ya estoy por demás cansada de ser yo la que siempre tiene que tener cordura y la que haga bien las cosas, la que sea la voz de la razón. Porque... ¿por qué no pueden ser los demás? ¿Por qué debo aceptar yo únicamente la mierda que tiren las personas? ¿Por qué debo callar cuando el pecho se me desgarra por gritar lo que todo mundo desea silenciar?
 
Doy sinceridad porque me nace hacerlo y automáticamente espero que lo hagan, a pesar de que mi razonamiento resulte sin fundamentos e ilógico. Espero siempre que las personas sean abiertas con sus intenciones y objetivos... y qué ilusa soy asumiéndolo. Porque, evidentemente, todo resulta más interesante y conflictivo cuando existen secretos, cuando se callan las cosas, y cuando una relación se forma a base de mentiras, encubiertas por una falsa preocupación y un sentimiento de amistad que en realidad nunca existió.

Sé que por hoy estoy molesta. Que quizá mañana me dé cuenta de que si uno no toma la iniciativa de hacer bien las cosas, esas cosas jamás estarán bien. Que si comienzo a ser más egoísta de lo necesario, mi conciencia no estará tranquila. Pero ello no me quita estar con un humor de perros. Al menos por hoy, estaré mal y me lo permitiré abiertamente. Estaré maldiciendo e insultando a tanta gente se me plaza. Y me importa un carajo. Sólo por hoy deseo abiertamente que todo mundo se calle y se vaya a la mierda por un buen rato. 

Es lo menos que me merezco, ¿no?

martes, 23 de octubre de 2012

Colecciones de fragmentos anteriores

Sólo eso. Algunos eran un tanto interesantes (para mí, evidentemente) como para dejarlos en el olvido. Van en orden cronológico inverso, así que, sin más, aquí los dejo:


Vanidad 

Ya, hoy me di cuenta que todo lo que he hecho es por vanidad. Tengo perfectamente claro que a la larga, terminaré lastimando a alguien que no se lo deseo simple y sencillamente por satisfacer mi vanidad. De veras que pensar en ello simplemente me aterra porque me muestra una parte de mí que no estoy teniendo reparos en mostrar y, siendo consciente de mi error, sigo cometiéndolo para darle un poco de emoción a mi vida.




Ahora yo no soy la víctima. Estoy

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Constantemente me digo a mí misma que mi ser es lo más importante, que sólo debo pensar en mí o al menos, pensar en mí que antes que los demás 


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Cuando me ocupo no me preocupo. Tampoco pienso en el futuro a largo plazo, solamente quiero acabar, acabar con todo y esperar a que el tiempo pase hasta que suceda. 



Cómo conquistarme (27/08/2011)

1. Si  



Compromiso (27/08/2011)

De nuevo me presento aquí con el mismo problema de siempre: mi odio hacia los compromisos.



It's only my world (01/06/2011)

Estoy a punto de llorar y no sé por qué. Los sentimientos me acogen y no tengo la más remota idea de por qué

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꿈 (Dreams) (16/03/2011)

Tengo ganas de e

Futuro

Últimamente he estado pensando mucho en el futuro. No es para menos, considerando que han pasado algunas cosas que me hacen plantearme lo que va a pasar conmigo en un corto-mediano plazo. En dos años, digamos. 


Tengo muy bien estructurado mi procedimiento a actuar en los próximos dos años, dos años y medio. Las cosas están más o menos expuestas. Estaré estudiando y trabajando, siendo el último semestre de esos dos años y medio el más pesado por todo lo que implica. Las cosas cambiarán mucho estos próximos dos años porque estaré terminando un ciclo que ha comenzado desde hace mucho tiempo. Las posibilidades me aterran y me emocionan al mismo tiempo. 


¿Y luego? ¿Qué va a pasar después de estos dos años? No lo sé. He estado analizando mis opciones. Quiero viajar, a cierto lugar en específico, y también quiero estar trabajando. También estoy en una gran batalla interna que implica irme de mi casa y vivir por mi cuenta, o esperar algunos años más a que mi solvencia económica mejore circunstancialmente. Esto me aterra porque lo que suceda después de este periodo de dos años será en gran medida fruto de mis elecciones durante ese mismo tiempo. Quiero ir avanzando, dar pasos más agresivos para mi porvenir... pero a su vez siento que no estoy del todo lista para ello. Las dudas siempre me aterran. 


Sí, las cosas van cambiando a un ritmo acelerado. El que se queda atrás se queda únicamente con la amargura de no haber podido lograr lo que quiso, en el momento oportuno. El que se queda atrás termina sin hacer nada por su vida, por valorar un poco más una situación cómoda que no le permite crecer en distintos ámbitos de su vida. 


Sé que algunas elecciones mías van a causar revuelo. No todo mundo va a estar de acuerdo. Habrán conflictos. Habrán dificultades. Pero estoy dispuesta a tomarlos todos si ello me permite lograr lo que siempre he soñado. Si ello me permite crecer, adelante. Tendré que tragarme esos miedos que son precisamente los que me impiden salir de mi burbuja, que si bien es cómoda, es limitante y asfixiante. Me gustaría salir con un escudo protector, pero sinceramente no nací en un ambiente donde se me hubiera dado la oportunidad. Voy a tener que reventarla y arriesgarme a ensuciarme.


Sé, también, que si llego a lograr todo esto que me propongo, un día más lejano mi yo futuro me lo agradecerá. ¿Quién dice que las cosas fueran fáciles? Si fuera así, nunca valoraríamos lo que tenemos, y lo que no tenemos.


Los cambios asustan a cualquiera. Pueden asustarte y estremecerte, pero simplemente no puedes huir de ellos. En nuestra propia naturaleza la única constante que nos acompaña es el cambio. Notamos esas arrugas que antes no estaban ahí, o ese brillo en nuestros ojos que denotan que hemos vivido... se vale sorprenderse, más no ocultarse otros años del espejo para llegar a ver nuestro reflejo después y ver que las cosas han cambiado mucho más de lo que estábamos dispuestos a aceptar. Y lo más importante, preguntarnos: ¿qué hemos hecho en estos años?

No quiero llegar en un futuro a tener una introspección y responderme: Nada. No has hecho absolutamente nada.

domingo, 21 de octubre de 2012

Una historia que pensé que se había cerrado ya

Pero al parecer no. Tal parece, en realidad, que nunca le di cierre a las cosas. Y es que me cuesta demasiado terminarlas... cuando de relaciones se tratan. No es un secreto para mí el hecho de que me resulta muy doloroso dejar ir a alguien, cuando éste ya ha formado parte importante de mi vida. No importa que hayamos cambiado, que quizá nos hayamos hecho daño en el proceso, que las cosas no sean como antes. ¿Cómo? ¿Cómo dejas ir a alguien así, sólo porque sí? 

El día de hoy estoy en una relación un tanto inusual. Me dije a mí misma que nunca, jamás, volvería a tener este tipo de relación... las maldije, pensando en que solamente traen sufrimiento y dolor. Que son insostenibles. Que no son factibles. Y demás.

¿Y saben qué? Aquí estoy de nuevo, envuelta, en una relación de ese tipo. Con una de las personas que me hizo pensar de esa manera, precisamente. ¿Y saben qué más? Esto es lo que me está haciendo feliz en este momento. Existen, por supuesto, esos límites que siempre han impedido una relación completa y total... pero a su modo me hace feliz. Él me hace feliz.

Por supuesto, él y yo ahora somos muy diferentes. Hemos cambiado y madurado. Aquello por lo que una vez me alejé de él ya no representa más que una rabieta que hice. Y una inmadurez que él cometió. Fue culpa de los dos, pero ahora, a pesar del tiempo y la distancia, seguimos teniéndonos presentes. Mucho más que lo que antes pudimos haber estado. 

Hoy, le agradezco todo esto que él me ha hecho sentir. Me ha ayudado, además, a deshacerme de caprichos que tenía hacia alguien más y que, de hecho, fueron provocados por la distancia que tuve que imponernos. Ya no siento ansiedad, ni que el corazón se me desborda por el pecho, ni siquiera tengo expectativas que al no cumplirse provoquen tristezas. Me siento bien, en calma.

Me he dado cuenta que mis sentimientos por él han rebasado la barrera de la distancia y del tiempo. Y está basado, hasta donde sé, en algo mutuo. Y lo quiero, lo quiero mucho. Por eso me estoy arriesgando a que estemos juntos pese a las limitaciones... y por supuesto, todo ello teniendo siempre presente que tenemos nuestra propia libertad y que tendremos la confianza de seguir a nuestro corazón cuando nos encontremos en la escala gris de la moralidad. Creo que, en la medida en que cada quién haga lo que crea correcto, y mantengamos los pies en la tierra, las cosas podrían funcionar bien. Y eventualmente incluso, podremos concretar todo aquello que nos hemos dicho con palabras.
    

sábado, 21 de abril de 2012

Confession of a friend

Adoro esa canción últimamente. Sé que si alguien alguna vez me lee será alguien que no sepa coreano. Pero bastaría una búsqueda de la traducción para entender el sufrimiento de lo que causa ser solamente un amigo. No es como si hubiera estado en esa situación, pero sientes empatía. Lo sientes en sus voces. Es lo que me mata, sus voces.

En fin, me desvío un poco que lo que esperaba escribir. Y es que estaba pensando y releyendo algunas entradas anteriores que así es precisamente como NO quiero recordarme. ¿De veras quiero verme como una persona melancólica? ¿Añorando el pasado? ¿Analizando una y otra vez cosas que ya pasaron y que no puedo solucionar? Sinceramente no. Tampoco es que quiera reprimirlo, pero debería, de vez en cuando, ser un poco más como soy cuando soy feliz. Sin pensar mucho. Solamente dejarlo salir.

Quizá piense en escribir en otro blog. No sé, uno donde no me oculte tanto en mis oscuridades y mi personalidad pueda brillar un poco más. Sí, seguiría siendo ácida y tosca en mi forma de expresarme pero como digo, más allegada a mi realidad. Y quizá tenga mejores recuerdos que los que vuelven a mí al leer las entradas anteriores.

No he escrito últimamente porque sinceramente he estado más feliz que normalmente (léase el verano pasado, cuando no podía con ni con mi propia existencia). Ocupada, estresada, pero bien al fin y al cabo. Estoy cumpliendo algunas metas, estoy batallando con otras, pero a fin de cuentas me siento un poco más útil y que me voy moviendo. A pasos cortos pero así es como se llega a la meta.

Sinceramente estoy pensando en otro blog: uno más feliz y donde pueda dar libremente el link sin miedo a que sepan de mis sentimientos. Aquí vertiré mi corazón y sus miedos. Y en el otro lo demás. Jajá.

viernes, 27 de enero de 2012

En resumen...

Básicamente dejando de lado a mi familia y a unas cuantas personas más que adoro, tal parece que le importo a la gente que no me importa y en cambio, de la que quiero importarle parece no dar una mierda por mí. Bueno, no se puede tener todo en la vida.


Muero por tomar y olvidar todo el día de hoy. Pero aún tengo obligaciones mañana temprano. Así que nada de alcohol por hoy... hasta mañana. Solamente lo necesito para dejar salir todo lo que traigo dentro y empezar como un lienzo en blanco este lunes.


Adoro los lunes.

viernes, 6 de enero de 2012

Yeah, I'm a bitch

I know, I am a bitch because I gave him too much hope. More than the necessary. And it is killing him, along with my attempt at doing things right. I also know that I am treating him as less than a human being... but I cannot help it since he is so intruding and annoying. Because he loves me. That's why.

I once wanted to break someone else's heart just as once someone did it to me. I thought it would be cool since, hey, people seems to enjoy the pure act of doing it. At least that would explain why there are a lot of heartless people who easily damage another person. But it isn't cool at all. Let me explain my situation as best as possible with as few words as possible. Because I feel like trash while I'm writing this.


Picture this. There are two friends who didn't start well at all, but after talking to each other for quite a time, they have started a decent friendship. At some point, he starts to like you. That's what you suspect because he has been acting quite different when you are near him. Also, you unexpectedly find him in every single place you're at. It doesn't matter if that's not your common location or you just were passing by. HE TOTALLY SEEMS TO BE OUT OF NOWHERE. He starts making comments about how beautiful you are or how he enjoys talking so much with you. That's the very first beginning to telling you: "Hey, I like you". Then, you have realized he likes you more than you have expected.


Needless to say, the feelings are not mutual. Unfortunately for him. Because you're quite new at this experience and you want to sort it out.


At first, you feel powerful. The other person gives you the key to their heart. You know that, by a simple action, you can make him the day. You are capable of transforming someone else's day into something to remember forever. But you also have the power of destroying every hope, every dream, and every spotlight of the future. It is cruel. And easily done, too.


Since you feel you can control that person, you start to do certaing things to clear out how much you can influence him. You make a comment at, for example, how cute he was when he was a child. There you can see he barely smiles. It seems to be a joy more for himself rather than for other people (me). But instantly, you can find through other media that he was so happy for that single comment you made about him. He makes sure you know. Not directly, but the message is quite clear for both to understand how meaningful it was for him.


Maybe after that, you do two or three little actions that wouldn't mean nothing to other people, but for him, it is a way to say "I like you too". It is not with any other intention anymore, but he starts to misinterpret it in a way you know will harm him and you in the future.


He starts being very annoying at this point. He seems to be at every place you're at, and then it is when it becomes a total annoyance. You cannot breath, almost literaly. As a person who enjoys being alone as much as to be with a good company, this is a completely rude action. Then you start using your influence to him in the opposite direction. You start being rude as well.


You don't talk to him at all. It hurts him. And you are aware of that. It feels quite powerful since you can manipulate him at some point. Then, when he tries to talk to you, there is a way to make him go away: simply start noting the bad things that were once forgotten since you both became friends. You know you are being so unfair since all friendships can have very bad moments, as well as good ones. But it works out quite well just as he starts thinking what was wrong.


It might be enough for you, but not for him. He keeps surviving with all the good memories of you. He just try to be nicer to you to make up for all the thing you just said were wrong of him. It even MORE annoying there. That's because he seems to beg you for love. It is what you hate the most: beggers. What is your solution? Be meaner. Even more.


You start using details he once said to you to bully him. Practically it is a stab for his heart. Then it is when he is completely hurted. He goes away just a little. But not before using your same words to attack you. The same way you did.


And what do you do? Get mad for real. You cry all over to your friends how mean he was by telling you that thing you just hate the most. Of course you did it to him as well, but who matters? You blame him for coping all your anger and still being able to keep near you. Because, for you, someone with a dignity wouldn't cope with a person who is just hurting you the way you are doing. But maybe you're understimating his love so much. Who knows. I am, at this point, not very sure how much he loved me, or how much he was willing to go on.


After thinking a little bit, and being not mad anymore, you just realized how wrong you were. You were taught to never be mean to people who has been nice to you. Now you are the one who feels guilty. You go to him, a little bit ashamed, and ask him to forgive you. You mean it, but not for him at all. It is for you: that way, you will feel free of guilt and blame. However, he feels this as a way of you to show how you care for him. The sad truth is that, yeah, you might care for him. But just as A FRIEND.


At this point, you have used all your influence and power to manipulate the person who loves you. Nonetheless, you have realized you don't like it at all! It is too tiring and cruel.


He begins to be nice to you as well, but no the same way as it was at the beginning. He keeps loving you, but in a silent way. You might think it is over, and you start treating him a little bit better since you think he sees you now as a friend. But, as a flawed person you are, you don't forget all the bad things in the past. You start to realize that his character is very difficult to cope, and you are the same way. You both are incompatible. Then it starts again the same circle: you hurt him first, he does it back to protect himself, and then you just talk to others to show how mean he is. Again, and again, he comes back to you with the same commitment of being the best person for you. He must think that, at some point, you will notice how good he is and you will magically start loving you.


Nothing of this works out, of course. Then he uses his last weapon to make you fall for him: jealousy.


That's exactly your weak point. You feel jealous for everyone who looks at your crushes. You also feel jealous even for the people who once liked you, and then you rejected. That would have worked out for him... but then he showed how weak he really is.


He suddendly started talking about a girl he particularly liked. You didn't asked at all because it was kind of obvious how it was all made up. It didn't work out at the beginning.


But then it was becoming real. Or so you though. This "she" was being named after a couple of comments about her, and then there was a profile which could be looked at. First, you thought it was so nice so he could leave you alone... but then, what happened? Jealousy?


Not at all. At least not the way he intended to be. You could say it was more as a fear of losing someone who was there, for sure. He had coped with all my bad temper, and even so he was still there for me. Willing to do anything for your sake. What did youy do? You started being kind of nice to him. It was not nice at all, if he knew the circumnstances.


You even invited him to an event were he was as "your couple". He might have felt illusioned. But you just did that in a moment when you were drunk and alone. You didn't have anyone there, except for him. He just came, and didn't ask for anything. He acted as if something has never happened.


And then, at that single night, everything just came clearly to your head:

YOU were being SUCH AN IDIOT. A HORRIBLE person who has just been using a person for her own benefit. On purpose you were nice to him to get some things for here. Then, you were an asshole for using his same words to stab him in the back and making him feel miserable afterwards. YOU were just a bitch who used her power to create illusions over his head. And then? And then you destroyed every one of them into pieces. You were even worse that the people who have hurted you because, those people were pretty clear about their resolutions. But you weren't. Congratulations. You have taken more of someone else than other people have taken from you. You are the winner afterall.














This is basically what has happened to me and this guy. I cannot defend myself in that issue. I wanted, before even knowing him well, to be loved by this guy. I wanted to feel loved by someone. And I also wanted to make other person feel the same pain I had been when I loved someone but it wasn't mutual. The only thing I can say, in my defense, is that I didn't want him to be the one in the last situation.


I thought that, after this semester was over, I wouldn't have to see him at all. That way, he would forget me, and I wouldn't have the chance to hurt him once again. But he managed to make us be together this next semester. That will complicate my expectatives. That will make me difficult to be a good person once again. That also shows me he loves me even now. After all those things, he is still having hopes for me. I don't really want that. It is very likely that I will hurt him once again.


I will try very hard not to do that once again. He has maken this too difficult for me to accomplish.


But I promise.


I will.