jueves, 24 de marzo de 2011

Anillo de plata

Sí... soy un completo fracaso cuando de escribir se trata. Intento, busco escribir imaginando cómo pensaría mi personaje, pero siempre termino escribiendo lo que yo pienso. De mis manos no pueden salir más palabras que las mías. No puedo deshacerme de mi consciencia un solo momento.


No puedo describir con claridad alguna escena o paisaje, sin embargo si me preguntas cómo me siento, es posible que sea algo más precisa. Pero tampoco hay garantía: mi cabeza es un mar de dudas enmascaradas en una retórica que intenta darle un matiz más amplio sin mucho éxito. Tengo muchas ideas, sí, pero son vagas y sin cohesión.


A pesar de ello, no pierdo las esperanzas en poder hacer algo medianamente decente algún día: algo que pueda publicarse sin el temor ni la verguenza al "qué dirán". Por supuesto que siempre hay alguien que tendrá "algo qué criticar", pero al menos tendré la confianza de no empequeñecerme ante los comentarios.


Gordo, quiero hablarte.

viernes, 11 de marzo de 2011

Dropping rain

Y no sé cómo, no sé por qué, pero en cierto punto inconscientemente empecé a pensar en ti. No sé cómo hubo un momento en el que cuando escuchaba las canciones que hacen sentir mayor mi soledad, veía tu rostro. Ahora, ahora pienso en ti. Y quiero verte de nuevo.

No es la primera, y seguramente tampoco la última vez que pasa. Pero por lo pronto, gracias por dejarme (o no) depositar en ti mis ansias de querer a alguien a mi lado.

martes, 8 de marzo de 2011

Gwaenchanhaseo

"Algunas personas parecen tener un aura para atraer personas. La gente naturalmente las ama, son graciosas, espontáneas y atrayentes sólo por ser ellas mismas, sin máscaras, sin nada. Son el alma de la fiesta, el centro de atención... ¡todo en ellas es bueno! Por otra parte, existen aquellas personas que parecen destinadas a estar solas. Que su presencia no causa la más mínima alteración, que a nadie les importan. Son esas personas que, por más malabares y trucos que hagan, seguirán siendo ignoradas... esas personas que por más que busquen acercarse a las otras, siempre parecerán falsas porque en su naturaleza está la soledad. Porque se sienten mejor y más cómodas en sí mismas... porque llega un punto en el que no necesitan a nadie más que a ellos mismos y sus mundos. Sus fantasías, sus sueños alcanzan a lograr todo, porque en la vida real es imposible, dada la situación, que lleguen a obtener lo que alguna vez soñaron: que alguien se fije en ellas. Solas. Sola." Yo soy de ese segundo grupo.

Si creyera en dios, rezaría por ti.

La vida es injusta. A unos les da todo y a otros nada. Unos con el sudor de su frente apenas pueden seguir adelante, alimentarse, darles apenas lo básico (y a veces ni eso) a sus hijos. Por otro lado, hay quienes pueden pasar toda la vida sin mover un solo dedo y vivir como reyes. ¿Por qué? Reconozco que hay casos en los que, con justa razón, aquellos que trabajaron duro, que sobrepasaron obstáculos y siguieron adelante a pesar de todo ahora disfrutan el fruto de su trabajo. ¿Y qué pasa con ellos? Sus hijos, quienes todo lo tienen, porque obviamente no se les va a privar de lo que sus padres adolecieron, terminan como aquél grupo de ineptos que viven a expensas del otro, que ni siquiera saben valorar el esfuerzo de sus padres. No valoran lo que tienen. No valoran nada. Sé que a la persona que me refiero en su vida leería estas palabras, y tampoco tengo el valor para decírselas. No hay utilidad, porque ella misma está inmersa en un mundo de resignación. La admiro. Yo no podría vivir así. Pero lo que sí me gustaría que supiera es que, si creyera yo en dios, rezaría por ella. Y me gustaría además que sepa que, por más sola que se sienta en este momento, no lo está, porque por cada persona idiota e inútil que se le haya cruzado en su camino, habrá otra que esté al pendiente de ella. La vida es injusta, sí, pero no creo que sea una completa mierda para dejarla completamente abandonada. Espero, quiero creer, que un día se hará justicia.