¿No te pasa? Que escuchas a la gente hablar y hablar, y lo único que quieres es que se callen... porque cada palabra, cada sonido que emiten es como un martilleo incesante en tu cabeza, que no te deja pensar con claridad.
Otra vez, personas estúpidas abren su asquerosa boca para esparcir tonterías. Sentimientos falsos y mentiras que victimizan al punto en el que la propia víctima termina siendo la culpable, la irrazonable, la única razón que impide la felicidad.
Quiero que se callen, todos, de una vez por todas.
Creo que la sordera no vendría mal, después de todo.
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