martes, 4 de diciembre de 2012

Tu non impari mai un cazzo, vero?

É vero! 

Domingo 2 de diciembre. Exactamente ése día terminó todo. Qué triste, ¿no? él me confirmó todo lo que venía escribiendo desde hace dos años en este blog. Y que por unos momentos de ciega alegría ignoré por embrazarme a la belleza de un falso amor. 

Qué triste que todo durara unas pocas semanas. Que se basara en la adrenalina de la experimentación y no realmente de amor verdadero. Que pasé de ser la única, la más especial a... una más del montón. Estuve en una de esas batallas contra los recuerdos en donde, desafortunadamente, una siempre lleva las de perder. Porque los recuerdos son más poderosos, son los que nos forjaron a ser lo que somos hoy y que, hasta cierto punto, nos hace añorar el pasado con tanto fervor. No digo que recordar sea malo... el problema, creo yo, es que esos recuerdos nos absorban a un estado en donde no queramos seguir adelante para darnos cuenta finalmente que se han ido. 

Ya no somos los que solíamos ser. Ella ha cambiado, así como tú y como yo. Desgraciadamente estoy casi segura de que ella te ha olvidado y mientras tanto tú vives añorando recuerdos. Es tanto tu deseo por volver al pasado que descuidaste lo más precioso que podías tener en el presente. Que tenías a alguien que podía darte todo porque te amaba. 

Cuando recién sucedió la tristeza me absorbió en un punto en donde lo único que deseaba era venganza. Una venganza sutil disfrazada de falsa incondicionalidad, porque precisamente esa incondicionalidad es la que a largo plazo te enamoraría. Sería precisamente lo que ella, ni ninguna te ha dado. ¿Y luego qué pasaría? Te daría el mismo golpe bajo de decirte que he seguido con mi vida y que ya te olvidé. Cuando, mientras tanto, tú seguirías lamentándote el por qué no me trataste como debiste hacerlo en su momento. ¿Qué dulce venganza, no? Cruel, fría, despiadada. 

Pero hoy, ya no estoy tan segura de ello. Y es que es probable que con mi falsa incondicionalidad vuelva a caer en las garras de tu amor. Porque vamos, eres precisamente el chico que los dramas y las historias de amor: perfecto por fuera, albergando por dentro sentimientos de los más puros por alguien que ya siguió con su vida. Eres de esos que buscan en otras mujeres el reemplazo del primer amor. Eres un perfecto manipulador. Ilusionas, engañas, y luego abandonas. Y abandonas justo en el momento en que las personas han decidido que te aman. 

Dices que ella es cruel pero creo que solamente te está devolviendo eso que le has hecho tanto a ella como a tantas más. Ya no sé hasta qué punto el destino está siendo injusto contigo y hasta qué punto te está pagando con la misma moneda. Ilusamente yo pienso que la segunda es la causa... porque a mí el destino me ha pagado con la misma moneda todas mis malas acciones en el pasado. Hoy tomo esto que sucedió como una deuda saldada de una situación similar, con otro chico, donde yo fui la perpetradora imperdonable.

¿Hoy querré venganza? No lo sé. Quizá la venganza más satisfactoria sea mostrarle cómo avanzo en mi vida sin él y demostrarle que en brazos de otro seré una persona feliz. Incluso no importa si nadie está a mi lado en estos momentos, porque nada es mejor que salir adelante por una misma. La experiencia me ha enseñado que es la manera más sana de crecer, sin ser dependiente del humor de los demás.

Noviembre fue uno de los meses más tristes y desesperados para mí. El olvido comenzó precisamente en noviembre 2. En un mes, tal y como me dijeron, fue el plazo que le di para que finalmente se dieran las cosas como tenían que darse. No me esperaba un desenlace muy diferente al de ahora, pero tampoco esperaba que se diera tan pronto y por situaciones más dramáticas a las que mi cabeza forjó. Por primera vez, la realidad sobrepasa al dramatismo de mi cabeza. Y por ello estoy más decidida a ser la perra maldita que he visto en mí tantas veces en mi imaginación. 

Porque ya no me importa. Sinceramente, la persona que me ame de verdad podrá ver que, debajo de esa apariencia existe alguien que en el fondo es una persona que ama con todas las de la ley.