Ya
sé, comprendo perfectamente lo que estás haciendo.
Pensé
que podía ser completamente sincera contigo pero sospecho que me equivoqué. Tengo
la leve impresión de que aún crees que no soy lo suficientemente madura para
darme cuenta de la situación.
Sé
que piensas que quizá estaré perdiendo mi individualidad estando a tu lado,
pero es un hecho, al menos para mí, que amarte no implica que pierda mi esencia
o mi capacidad de discernir entre el deber y el placer.
He
amado intensamente en mis relaciones pasadas, pero créeme que esta vez, la
prioridad en mi vida son mis planes a futuro, mi carrera, mi independencia.
Quizá seas parte de mis planes, pero no eres el centro de mi vida. Con mucho
dolor he aprendido que el único centro que debe existir en mi mundo soy yo. Porque
no se puede confiar en nadie, ni siquiera en aquellos a quienes tanto se ama.
Te he dicho lo que siento, ¿aún así te atreves a dudar de mí? La distancia no va a provocar que deje de sentirte, de anhelar tocarte y besarte.
A pesar de que no te mencione mis sentimientos a cada momento, es un hecho que ellos no se han ido.
Y hoy, hoy me siento en la confianza de aceptarlo. No a ti, evidentemente, porque provocaría que te alejaras aún más, pero no necesito decírtelo. Basta con que yo misma acepte mis sentimientos.
Te amo. Tan sencillo como eso.
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