A nadie le importas. No puedes depender de nadie ni esperar demasiado de las personas porque simplemente estás condenado a que te fallen. Depositar tu entera confianza en otro es permitir que te destruya. Sólo puedes esperar ello de ti mismo. Si tú mismo no te tienes amor, respeto, confianza... ¿qué puedes esperar de los demás? En el nivel más básico de supervivencia, se piensa siempre en uno antes que en los demás.
Por eso estoy intentando, en lo más profundo de mí, ser ajena a lo que hagan las personas. A separar mis sentimientos de sus acciones. Porque lo que me ha enseñado la vida hasta ahora es que, si consideras la opinión de los demás más importante que la propia, entonces nunca vas a ser feliz. Si esperas que otro te ame... ¿qué va a pasar cuando deje de hacerlo? Te destrozará el alma.
Cuando logre llegar, aunque sea, a un nivel más arriba de estoicismo, seré más feliz. Más libre. Y las ataduras que me impiden volar serán más livianas. Estoy en una batalla día a día para ser mejor persona.
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